La pandemia de COVID-19 está generando retos económicos y sociales significativos para Ecuador, pero -al menos por el momento- el Gobierno ha logrado aglutinar esfuerzos para contener los efectos más nocivos de la emergencia. Sin embargo, las restricciones impuestas han paralizado la economía y serán aceptadas por la población si se logra contener la expansión del virus. Mientras más tiempo pase, la presión para retomar actividades aumentará. El Gobierno ha logrado armar una respuesta institucional coordinada para enfrentar la pandemia.
El Índice de Riesgo Político (IRP), medido por la consultora Profitas para Ecuador, llegó al punto más alto del año: solo comparable con lo ocurrido en septiembre y octubre de 2019. Lo más preocupante, por ahora, es la situación económica afectada por un shock externo y la paralización de actividades para intentar contener el coronavirus.
El Índice de Riesgo Político (IRP), elaborado por la firma consultora Profitas, es una medida cuantitativa del entorno político para los negocios en Ecuador y tiene como objetivo orientar las decisiones empresariales y de inversión. Considera 24 variables clave en tres categorías: entorno institucional, entorno social y entorno económico. En una escala de 0 a 10, cuanto mayor es el IRP, mayor el potencial impacto político para los negocios. Y, Ecuador, en marzo alcanzó 6,7 en el índice. La emergencia sanitaria ha permitido una reducción del riesgo político a nivel institucional., retomando la iniciativa política y limitando los espacios de desestabilización del régimen, al menos, en el corto plazo.

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